El suelo de Holanda se está hundiendo


El nivel del suelo en Holanda es cada vez más bajo y puede acabar hundiéndose. Lo han dicho unos investigadores de la universidad de Delft, al oeste del país, tras estudiar datos de los últimos 400 años.

El problema es antiguo, pero ahora con el cambio climático se está haciendo más grave. Edificios de muchas ciudades, como Gouda, descienden varios milímetros todos los años. Eso está haciendo que se agrieten y que algunos corran riesgo de caerse.

Holanda tiene mucho de su territorio bajo el nivel del mar; por eso también se llama Países Bajos. Durante siglos los holandeses han construido diques para evitar inundaciones. En el país están los deltas de tres grandes ríos europeos: el Rin, el Mosa y el Escalda.

El problema se debe a varios motivos. Parte del suelo es turba, un tipo de carbón que se forma cuando se descomponen vegetales. Debido a las inundaciones, los holandeses bombean fuera el agua sobrante. Eso hace que la turba quede descubierta y se deshaga. Como es carbón, al contacto con el aire se transforma en dióxido de carbono, un gas contaminante que va a la atmósfera.

Antiguamente los ríos arrastraban arcilla y compensaban la pérdida de turba. Pero ahora están canalizados para que no se desborden. Además, por culpa del cambio climático hay menos agua. Por eso llega menos arcilla a la tierra.

Otro problema es que en algunas regiones del país, bajo tierra, hay depósitos de gas natural. Este producto es muy útil como combustible para calefacción y agua caliente, sobre todo en Países Bajos, donde los inviernos son muy fríos. Pero sacarlo de debajo de la tierra provoca pequeños terremotos que ayudan a que el suelo se caiga.

Los investigadores dicen que hay que tomar medidas cuanto antes. Si no, en los próximos 50 años el suelo puede bajar hasta 50 centímetros. Se han propuesto varias opciones para solucionar el problema; una de ellas consiste en rellenar el suelo con plásticos.

Comentarios