Los padres de un bebé de la ciudad de Quimper, en Francia, podrán poner a su hijo el nombre Fañch. Lo ha decidido un juez que les ha dado la razón en una sentencia. El niño nació en mayo de 2017 y el funcionario del registro se negó a admitir el nombre.
Fañch es la versión del nombre Francisco en idioma bretón. El bretón es una de las lenguas que se hablan en Bretaña, la región del noroeste de Francia donde está Quimper.
El funcionario se había negado a aceptar el nombre porque incluía la letra Ñ. La Ñ existe en español y también en bretón, pero no en francés. Por eso el gobierno francés no la aceptaba para los nombres de los recién nacidos. En Francia se hablan muchas lenguas, pero el francés es la única oficial en todo el país.
Cuando el caso de Fañch se hizo famoso, mucha gente en Bretaña se enfadó y pidió que se cambiara la norma. Los padres de Fañch denunciaron que había discriminación: otros padres podían poner a sus hijos el nombre que querían y ellos no.
Al principio los jueces mantuvieron la prohibición, pero la familia de Fañch protestó y otro tribunal más importante cambió la sentencia. Ahora que han ganado el juicio están muy contentos porque su hijo lleva el nombre que deseaban.

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