Una espía rusa reconoce haber influido en las elecciones de Estados Unidos


Una mujer rusa de 30 años llamada María Butina trabajó para modificar el resultado de las elecciones de Estados Unidos de 2016. Ella misma lo ha reconocido durante su juicio en Washington, en el que se ha declarado culpable.

Butina dice que, por órdenes del gobierno ruso, se relacionó con consultores del Partido Republicano estadounidense, el mismo al que pertenece el actual presidente Donald Trump. Su labor consistía en establecer canales de comunicación secretos para enviar información a Rusia.

La actividad de Butina incluía contactar con organizaciones conservadoras como la Asociación Nacional del Rifle o el grupo religioso Desayuno de Oración Nacional. A través de ellas consiguió montar una campaña de influencia para favorecer a Trump.

Butina se arriesga a una condena de hasta cinco años de cárcel. Haberse declarado culpable puede ayudar a que la condena sea menor; es posible que no llegue a entrar en prisión y que la envíen de vuelta a Rusia.

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